
Eliška Weissová - Kostelnička Buryja
Eliška Weissová es una soprano dramática de talla mundial de origen checo, una wagneriana y una Kostelnička de renombre internacional. A lo largo de la última década se ha consolidado como una de las intérpretes más cautivadoras de los grandes papeles dramáticos, dotándolos de una voz de un peso inusual y un registro agudo cortante —cualidades que han convertido a su Kostelnička en la ópera Jenůfa de Janáček en un referente de los escenarios operísticos internacionales.
Nacida en 1979 en Moravská Třebová, se formó en el Conservatorio de Brno y en la Academia de Artes Escénicas de Praga bajo la tutela del barítono René Tuček, y perfeccionó su arte en clases magistrales con dos figuras del patrimonio vocal checo: la soprano Naděžda Kniplová y el tenor Peter Dvorský. Su primer reconocimiento le llegó con el primer premio en el Concurso Internacional de Canto Antonín Dvořák de Karlovy Vary en 2004; también participó en la Competizione dell’opera de Dresde y fue finalista en el Concurso Boris Christoff de Sofía.
Weissová comenzó su carrera como mezzosoprano, interpretando papeles como Amneris en Aida y Ortrud en Lohengrin en teatros checos, eslovacos y alemanes. Entre los momentos más destacados de aquellos años se encuentra su interpretación de Amneris en una aclamada representación al aire libre de Aida en el complejo del templo de Hatshepsut, en Luxor, bajo la dirección de Oksana Lyniv. A partir de 2018, llevó a cabo la exigente transición al repertorio de soprano dramática, comenzando con Giorgetta en Il tabarro de Puccini, un paso que le abrió las puertas a los papeles más exigentes de Janáček, Wagner, Strauss y Verdi.
Los años siguientes trajeron consigo una sucesión de importantes debuts en grandes teatros. Interpretó por primera vez a Kostelnička en la Ópera Nacional de Gales, en Cardiff, en 2022, bajo la dirección de Tomáš Hanuš, y más tarde ese mismo año llevó el mismo papel a la Ópera Estatal de Viena —de nuevo con Hanuš al frente del podio—. A continuación debutó como Tosca y como Lady Macbeth en Košice; en 2024 debutó en la Staatsoper de Hamburgo como Kostelnička antes de regresar a Viena como la Princesa Extranjera (Fremde Fürstin) en Rusalka de Dvořák —un papel que repitió en la Staatsoper en enero de 2026— y, en marzo de ese año, sustituyó a Abigaille en Nabucco de Verdi en la Ópera Estatal de Viena. En la Ópera Estatal de Viena también fue suplente en los papeles de Turandot y Minnie (La fanciulla del West). Su debut en Košice como Milada en una representación en concierto de Dalibor, de Smetana, bajo la dirección de Tomáš Hanuš en junio de 2024, y como Elektra en el Teatro de San Galo en mayo de 2025, ampliaron aún más su repertorio. En septiembre de 2025 interpretó a Libuše en la Ópera de Šárka, en Praga, y en diciembre de ese mismo año cantó el papel de Isolda en el Centro de las Artes de Seúl, bajo la dirección de Jaap van Zweden. Su repertorio dramático incluye ahora a Isolda, Ortrud, Electra, Brünnhilde, Abigaille en Nabucco, Turandot, Minnie en La fanciulla del West, Ariadna en Ariadne auf Naxos y Fata Morgana, junto a su emblemática Kostelnička.
Su trayectoria artística se ha visto marcada por colaboraciones con directores como Tomáš Hanuš, Jakub Hrůša y Oksana Lyniv, el primero de los cuales ha dirigido varias de sus interpretaciones más importantes de Janáček. Los críticos han destacado la intensidad dramática de su presencia escénica y la claridad con la que su voz se impone sobre una orquesta al completo —la combinación perfecta que exige el papel de Kostelnička—.
En otoño de 2026 se presentará por primera vez en el Palacio de la Ópera de A Coruña, de nuevo en el papel de Kostelnička; posteriormente, Jenůfa la reunirá con la Orquesta Sinfónica de Bamberg, bajo la batuta de Jakub Hrůša, para una representación en forma de concierto, que también se ofrecerá en dos ocasiones en el festival internacional de ópera y música Janáček de Brno. En marzo de 2027 interpretará a Kostelnička por primera vez en el Teatro Colón de Buenos Aires, bajo la batuta de Philippe Auguin.
Paralelamente a su trabajo en el escenario, desarrolla una activa carrera concertística y sigue estrechamente vinculada al repertorio checo que la formó, defendiendo ante el público internacional las óperas de Janáček, Smetana y Dvořák.
