Elogios para la «Flauta»
Jun29

Elogios para la «Flauta»

Crítica Julio Andrade Malde Qué magia tiene la obra de Mozart que llena una y otra vez el Palacio de la Ópera? En dos funciones hubo sendos llenos; casi 3.500 espectadores. Tantos como la primera vez que se hizo esta misma producción en el 2001. La segunda vez que se dio, en 2003, fueron tres sesiones; unas 5.000 personas. Cifra asombrosa para una ciudad de 250.000 habitantes (si se quiere, 400.000, incluyendo el hinterland). Si se guarda la debida proporción, ¿cuántas funciones tendrían que hacerse en París, Londres, Berlín, Madrid? Esta Flauta parece poseer un poder para congregar oyentes como el que tenía el Flautista de Hamelín para reunir niños. Se han realizado más representaciones de la obra a lo largo de estos años: una en 2004, versión abreviada, de carácter didáctico, con la misma producción; otra en 2007, con diferente dirección escénica y resultado más bien discreto. En la actual, se mantienen la belleza, la magia, el simbolismo, el encanto y la inteligencia. La Orquesta, muy bien dirigida por Pons, fue aclamada al final, con toda justicia. A la cabeza de los violonchelos, pudo observarse la satisfactoria presencia de David Ethève, ausente durante un tiempo de la Sinfónica, por enfermedad ya superada. Excelente el Coro de la OSG; una cuidadosa preparación de Joan Company lo condujo a un éxito clamoroso. Entre los cantantes, triunfó Corujo, con una preciosa lectura de su difícil parte. Estuvo muy bien Helena Orcoyen, que sustituía a Mª José Moreno (la Reina de la Noche, en 2001); y Quiza, con sus innegables -¿un poco excesivas?- dotes escénicas que le ganan el favor del público. Bien, David Sánchez, aunque muy escaso de registro grave. Y discreta Mariola Cantarero, muy lejos de aquella Lucia que cantó aquí mismo con gran éxito en 2004. Excelente, Zapata, en un papel muy por debajo de sus facultades. Y muy notable Patricia Rodríguez Rico, una Papagena de preciosa voz. El resto de cantantes, gallegos en su mayor parte, a muy buen nivel....

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Alcanzar lo imposible
Jun25

Alcanzar lo imposible

Galicia Mundoclasico.com » Criticas » Galicia Alcanzar lo imposible Hugo Alvarez Domínguez A Coruña, 06/06/2015. Palacio de la Ópera. Ermione, acción trágica en dos actos de Gioacchino Rossini, con libreto de Andrea Leone Tottola. Estrenada en el Teatro San Carlo de Nápoles, el 27 de Marzo de 1819. Reparto: Angela Meade, soprano (Ermione); Michael Spyres, tenor (Pirro); Barry Banks, tenor (Oreste); Marianna Pizzolato, mezzosoprano (Andrómaca); Nicola Ulivieri, bajo (Fenicio); Francisco Pardo, tenor (Pilade); María Lueiro, soprano (Cleone); Diego Neira, tenor (Attalo); Flor van der Sluis, mezzosoprano (Cefisa). Coro y Orquesta Sinfónica de Galicia. Alberto Zedda, director musical. Versión de concierto. Temporada Lírica de A Coruña. Ocupación: 70% La Temporada Lírica de A Coruña se apunta un tanto importantísimo corriendo el riesgo de volver a ofrecer en España Ermione –la sexta de las nueve óperas que Rossini escribiera para el San Carlo de Nápoles, y una de sus partituras más complejas-, después de casi tres décadas de ausencia en nuestro país. Si ya el hecho de levantarla ha de considerarse un reto, lo es más aún teniendo en cuenta que la Temporada hubo de sobreponerse a la caída progresiva de la totalidad del cast inicialmente anunciado, y, a pesar fue capaz de reclutar un reparto completamente nuevo y alcanzar –incluso quizá sin grandes nombres mediáticos- un éxito sin precedentes, que probablemente sea una de las funciones operísticas más importantes del año en nuestro país, por todo el cúmulo de circunstancias que en ella confluyeron: la rareza de la recuperación y el sobresaliente éxito artístico alcanzado. Cuando Rossini estrena Ermione en 1819, el fracaso fue estrepitoso, y la obra durmió el sueño de los justos hasta que en 1987 el Festival de Pésaro se decidió a repescarla. El fracaso del estreno no es de extrañar, porque el Cisne de Pésaro desafió con esta ópera todas las convenciones estilísticas de la época, consagrándose como un verdadero adelantado a su tiempo: la estructura apuesta decididamente por fomentar lo dramático a través de la música, se requieren al menos seis cantantes de primer nivel para hacer justicia a la partitura, dispuestos a bregar con una escritura inclemente; y lo particular de la estructura de los números –casi siempre planteados como grandes escenas concertantes en los que destaca uno o más solistas más que como meras arias- hace que si alguien del elenco falla, el conjunto pueda naufragar. Puede que el público de Nápoles no estuviese preparado para algo de tal complejidad, pero hoy en día hay que saludar Ermione como una de las más complejas y elaboradas partituras de todo el catálogo rossiniano. Así las cosas, hay quien dice que montar Ermione en condiciones...

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Gran acogida para «Ermione»
Jun09
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Crítica: Una velada inolvidable (laopinioncoruna.es)
Jun08

Crítica: Una velada inolvidable (laopinioncoruna.es)

Julio Andrade Malde Qué grande es Rossini! ¡Y qué grande su apóstol, Alberto Zedda! El público coruñés lo aclamó repetidas veces porque lo reconoce como el artífice de éste y de otros maravillosos actos musicales que se han realizado en La Coruña. Cree el maestro que, tras esta velada coruñesa, la ópera de Rossini, interpretada por segunda vez en España y muy pocas veces en el resto del mundo, conocerá días de gloria, como ya sucedió con El viaje a Reims. Porque Ermione, incomprendida en su tiempo al tratarse de una verdadera revolución en el terreno operístico, ha sido apreciada de un modo extraordinario por este público que, después de Pésaro, es el más rossiniano del mundo. Se ha contado -es verdad- con unos medios extraordinarios: una orquesta y unos coros espléndidos y un elenco de cantantes de primerísimo nivel, como el propio maestro director reconoció. Ermione exige una orquesta de alta calidad porque son muchos los momentos en que Rossini, con especial audacia instrumental, la pone a prueba; lo mismo que los coros, siempre muy exigidos y con un rol importante ya desde la obertura misma. La OSG ha estado a la altura del reto; como siempre que se ve comprometida con una partitura difícil. Y el coro, que prepara con tanta eficacia, Joan Company, no le ha ido a la zaga. Tres alumnos de las clases de canto que impartió Zedda el pasado año cubrieron papeles secundarios de un modo espléndido: María, Flor y Diego fueron muy aplaudidos al finalizar la obra. Tras ellos, el tenor coruñés, Francisco Pardo, en notable desempeño de un rol nada fácil; el espléndido bajo, Nicola Ulivieri, de voz poderosa, bien emitida y bien proyectada, que escuchó bravos; al igual que el excepcional tenor lírico-ligero, Michael Spyres, de voz perfectamente igualada y valientes agudos; el sensacional baritenor, Barry Banks, capaz de saltos interválicos inverosímiles para su cuerda, desde las cimas casi inalcanzables hasta las simas más profundas, haciendo posible lo imposible; la mezzosoprano, Marianna Pizzolato, voz idéntica en todos los registros, fraseo perfecto, evidencia de impecable escuela de canto; y, en fin, la protagonista, una soprano que va muy lejos, aclamada repetidas veces, como sus otros compañeros. Una velada inolvidable. Fuente:...

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Crítica: El público puesto en pie (laopinioncoruna.es)
Ene27

Crítica: El público puesto en pie (laopinioncoruna.es)

julio andrade malde 27.01.2015 | 00:57 Ante un acto musical tan extenso (casi tres horas) y complejo (cinco cantantes, gran orquesta sinfónica y trece compositores diferentes para 22 fragmentos de ópera y zarzuela), el crítico ha de conformarse con realizar breves apuntes de un recital que tuvo un éxito clamoroso. Ante todo, hay que señalar la generosidad de los que lo hicieron posible ya que, dado su carácter benéfico, actuaron «ad honorem». Y también su extraordinaria profesionalidad ya que dieron lo mejor de ellos mismos. Se abrió el concierto con una impresionante versión de la obertura de La forza del destino y a continuación, los cinco artistas interpretaron arias y dúos de óperas de Verdi: Luisa Miller (Veramendi) e Il trovatore (Rey; Cornetti; Rey y Rodríguez). El dúo de Violetta y Germont, de La Traviata, (Arteta y Rodríguez) dio fin a la primera parte con un público absolutamente entregado. En la segunda, Pérez Sierra realizó una preciosa versión del intermedio de Cavalleria rusticana, que dirigió sin batuta, y un preludio de La Revoltosa (Chapí), que emocionó al público. El barítono Rodríguez hizo un soberbio prólogo de Payasos (Leoncavallo) -La bemol incluido- y cantó con Arteta un dúo de La del manojo de rosas (Sorozábal), que el público celebró con una aclamación; en su bis, romanza de Luisa Fernanda (Moreno Torroba), hizo la frase final de un solo aliento, lo que, por su dificultad, no suele ser habitual. La magnífica mezzo, Cornetti, cantó arias de Adriana Lecouvreur (Cilea) y de Sanson y Dalila (Saint-Saëns); Arteta, soberbia en una gran versión de Manon Lescaut y en un conmovedor Visi d’arte, de Tosca (Puccini); Rey, muy notable en un aria de Turandot (Puccini) y de El niño judío (Luna); fue aclamada tras cantar como bis Lela (Rosendo Mato). Veramendi, espléndido en Turandot, La tabernera del puerto (Sorozábal) y en la preciosa versión de La flor de la canela (Chabuca Granda). Una página de My fair lady, de Frederick Loewe, cantada por los cinco artistas cerró, con el público puesto en pie, el recital. Fuente:...

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Crítica:Una fantástica Attila en A Coruña (operaword.es)
Ene22

Crítica:Una fantástica Attila en A Coruña (operaword.es)

Continúa la excelente temporada de ópera que nos tiene preparada la Asociación de Amigos de la Ópera de La Coruña para el ejercicio 14/15. Esta vez el turno fue “Attila”, de Verdi, en versión concierto. Suponía el estreno en Galicia de este título. Esta ópera se representó por primera vez en La Fenice el 17 de marzo de 1846, con libreto de Solera basada en el drama teatral“Attila, König der Hunnen” de Zacharias Werner. La ópera tiene unos momentos absolutamente grandiosos – que presagian el Verdi posterior – tales como el preludio, algunas arias de los protagonistas o la escena de los ermitaños tras la tormenta y salida del sol antes de la llegada de Foresto. Estos sublimes momentos que nos ofrece Verdi, compensan algunas lagunas e ingenuidades del libreto de Solera como propio final de la obra: Attila, en teoría el malo, muere emboscado por la mujer que ama, por el felón al que le perdonó la vida cuándo lo quiso envenenar y por el general romano por quién no arrasó Roma. La obra está llena de guiños político-nacionalistas por el momento histórico que vivía Italia y porque Verdi y Solera, como en obras precedentes, sabían como llegar y enaltecer a sus contemporaneos. Repetía en la ciudad herculina el bajo Luiz-Ottavio Faria, quién ya había cantado el rol de Zaccaria en el “Nabucco” de hace tres temporadas en esta ciudad. ¡Fantástico como Attila!, el único bajo protagonista absoluto en una obra de Verdi. El brasileño posee un impresionante registro de graves bien apoyados, una voz amplia, grande, mullida, pastosa y una gran ascensión al agudo. Además, Faria frasea maravillosamente dotando sus expresiones de verdadero sentido verdiano y musicalidad. Un acierto y una garantía para los roles de bajo verdianos. Magnífico en su duo con Ezio y su aria del acto I “Mentre gonfiarse l´anima” dónde ejecutó, con repetición, la cabaletta conclusiva de la misma llegando sin dificultad al Fa agudo, llenando con su imponente voz toda la sala. Una agradabilísima sorpresa fue Ekaterina Metlova. Una soprano a seguir y tener en cuenta. Un poco justa en el registro grave (sorprende pues sus inicios en el mundo operístico fueron como mezzo, si bien es cierto que en roles de mezzosoprano lírica) pero con un bello timbre y una voz homogénea, limpia, clara, libre, bien emitida y un fantástico registro agudo como acreditó en su cavatina “Santo di Patria … allor que i forti Corrono” dónde enseño sus credenciales con un espectacular Do. No es fácil la vocalidad requerida para Odabella pero la ucraniana se hizo con él, pues su voz combina la agilidad y el dramatismo necesario para estos...

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Crítica: Liederabend con Rene Pape en La Coruña (codalario.com)
Ene15

Crítica: Liederabend con Rene Pape en La Coruña (codalario.com)

13 de enero de 2015 GOTT IST MEIN LIED Por Alejandro Martínez 09/01/2015 La Coruña: Teatro Rosalía de Castro. Amigos de la Ópera de A Coruña. René Pape, barítono. Camillo Radicke, piano. Obras de Beethoven, Dvorak, Quilter y Mussorgsky. No ha sido René Pape un liederista muy fecundo. De hecho se diría que sus acercamientos al género tienen algo de terapéutico para él, como buscando reposar el instrumento y templar la emisión tras un repertorio operístico ciertamente exigente, desde el rey Marke a Sarastro pasando por Felipe II y tantos otros roles con notable carga dramática y exigente escritura vocal. Con demasiada frecuencia se sostiene ese engaño según el cual el lied es un género menor; no ya menor por su seguimiento sino menor por su exigencia musical. Craso error, si repasamos con detalle las partituras, con una infinitud de detalles y demandas a las que debe hacer frente el intérprete. Sea como fuere, René Pape (que cumpliera 50 años el pasado septiembre) llegaba al Teatro Rosalía de Castro en una de las citas más relevantes del ciclo de Grandes Cantantes organizado por los Amigos de la Ópera de A Coruña, por el que desfilarán también Natalie Dessay o Bryn Terfel. El aforo no respondió con gran derroche de público, a decir verdad, aunque eso no empece el acierto de esta asociación, con su director artístico César Wonenburger a la cabeza, y ahora embarcada en el establecimiento de una temporada lírica estable en la ciudad, con el respaldo del Ayuntamiento y sumando fuerzas con el otrora Festival Mozart y la Orquesta Sinfónica de Galicia. Ojalá otros muchos consistorios municipales españoles mostrasen tanto empeño y empuje a la hora de respaldar una temporada lírica estable. Con el acompañamiento al piano de Camillo Radicke, Pape presentó un programa con un marcado acento espiritual, específicamente religioso si me apuran, desde los Gellert-Lieder de Beethoven a los Cantos y danzas de la muerte de Mussorgsky pasando muy especialmente por las Canciones bíblicas de Dvorak y deteniéndose brevemente en las Three Shakespeare Songs de Roger Quilter. Pape, que se mostró en plena forma y exultante de medios, ha poseído siempre un instrumento rotundo, homogéneo, ciertamente no muy extenso, pero indudablemente bien timbrado. Su canto es siempre teatral (de forma destacada en su Mussorgski, siniestro e inquietante) aunque la desenvoltura que muestra en escena, cantando ópera, estuvo sin duda menos presente en este caso, más pendiente de las partituras. Cabe destacar y elogiar su exquisita dicción en todas y cada uno de las lenguas presentadas en esta Liederabend, desde su alemán natal al ruso pasando por el inglés y el checo. El programa escogido, aunque...

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Bós e xenerosos (laopinioncoruna.es)
Ene12

Bós e xenerosos (laopinioncoruna.es)

Bós e xenerosos julio andrade malde   11.01.2015 | Aplicar a Pape los calificativos de bueno y generoso parece más que merecido para este enorme artista. Planteó, generoso, un programa de considerable extensión, con cuatro obras de alta exigencia vocal que, además, amplió con tres bises -dos, de R. Strauss, y L’ ultima canzone, de Tosti-, a requerimiento de un público (igualmente, bueno y generoso) que no cesaba en sus aplausos -incluso, los rítmicos, de inequívoco y unánime significado- y en sus aclamaciones. Su bondad artística se halla en el bellísimo timbre, en el formidable poderío vocal, cuyo control para adaptarlo al mundo camerístico es uno de sus méritos indiscutibles. La expresión corporal sobria, utilizando sólo la voz, del modo más ortodoxo ha sido otra notable cualidad. Y también la capacidad para conseguir una amplia gama de colores, mediante la regulación del volumen y el empleo del registro de cabeza. Añádase a ello, un fraseo impecable y la versatilidad para cantar en diversas lenguas (además del alemán, checo, inglés, ruso, italiano). El pianista, Radicke, fue, asimismo, bueno y generoso porque siempre supo realzar el papel del cantante, sin taparlo nunca y, al mismo tiempo, poner en valor la parte pianística cuando el instrumento de teclado se convierte en vehículo expresivo como en Beethoven (maravillosa, Canción de penitencia), Dvorak (impresionante, Junto a los ríos de Babilonia, que parece inspirada en el schubertiano Viaje de invierno) o en la totalidad del ciclo del siempre genial...

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Gran éxito del concierto de Jaroussky (La Voz de Galicia)
Nov08

Gran éxito del concierto de Jaroussky (La Voz de Galicia)

Crítica musical: «Tributo a vivaldi». Philippe Jauroussky...

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Aquellas pequeñas (grandes) cosas (mundoclasico.com)
Oct02

Aquellas pequeñas (grandes) cosas (mundoclasico.com)

Aquellas pequeñas (grandes) cosas Hugo Alvarez Domínguez A Coruña, 18/09/2014. Auditorio del Centro Sociocultural AFundación. Concierto: “Entre Dos Orillas, Canciones de Italia y Latinoamérica”. Canciones de Francesco Paolo Tosti, Carlos Guastavino, Carlos López Buchardo, Augusto Brandt, Alfonso Esparza Otero y Juan Quintero. Francisco Corujo, tenor. Ángel Cabrera, piano. Temporada Lírica de A Coruña. Ciclo ‘Otras Voces, Otros Ámbitos’. Ya he hecho hincapié en reseñas anteriores en la gran pluralidad estilística que ofrece la nueva Temporada Lírica de A Coruña, y el ciclo ‘Otras Voces, Otros Ámbitos’ -en el que, junto a Francisco Corujo, se irán dando cita en una serie de conciertos de pequeño formato artistas como Carmen Romeu o el inclasificable Pino de Vittorio-, que arrancaba con esta cita, es otra buena prueba de ello. Sirvió el presente concierto como vehículo de presentación del cd que el tenor canario Francisco Corujo -otro viejo conocido de las temporadas de la ciudad- y el pianista Ángel Cabrera han grabado recientemente, dedicado a ese repertorio de concierto tan fundamental para la cuerda de tenor como son las napolitanas de Francesco Paolo Tosti, de reciente publicación en el sello PlayClassics (2014) . Así, la primera parte del mismo estaba íntegramente dedicada al compositor italiano; mientras que la segunda la vertebraban una serie de canciones de concierto latinoamericanas –transitando entre lo culto y lo popular-, más Morucha, de Juan Quintero, como único guiño al repertorio español. Lo primero que conviene resaltar es la diversidad estilística que separa ambas partes del concierto, incluso a pesar de tratarse de dos géneros relativamente semejantes aún salvando las distancias. Si bien puede parecer que a primera vista estamos ante canciones sencillas, nada hay más lejos de la realidad: porque en ambos casos son canciones que todos los grandes tenores han cantado, y porque los intérpretes deben saber encontrar el equilibrio entre lo culto y lo popular que hay en todas ellas a la hora de interpretarlas. En las napolitanas de Tosti, las versiones de Corujo y Cabrera huyen de sentimentalismos fáciles, y abordan el repertorio desde una óptica más próxima al mundo de la “canción de concierto” que al de la canción popular, procurando subrayar ante todo cuanta indicación se encuentra en la partitura. Es así como este repertorio las cosas que a primera vista podrían parecer pequeñas se hacen grandes. Es el enfoque más difícil, pero también el más valiente. La voz de lírico-ligero de Corujo se amolda como un guante a este repertorio y a este enfoque, por la calidez del timbre, la variedad y honestidad del fraseo, la comodidad del legato y el cuidado a la hora de administrar los matices dinámicos -en este...

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Triunfo de Francisco Corujo en su recital (la Opinión)
Sep22

Triunfo de Francisco Corujo en su recital (la Opinión)

Crítica Dos artistas julio andrade malde Cuando dos verdaderos artistas -un cantante y un pianista, en este caso- se encuentran y deciden interpretar música juntos, el resultado puede llegar a ser extraordinario. Así sucede con Corujo y Cabrera: sienten el fluir sonoro como si los traspasase físicamente, de manera que pueden transmitirlo a los oyentes a quienes alcanza la emoción que ellos experimentan. A pesar de su aparente sencillez, el universo de la canción -llámese como se llame: lied, romanza, cantiga, melodie- es de enorme dificultad. Alcanzar esa simbiosis de texto y música para crear algo distinto es un pequeño milagro; tanto como lograr la amalgama ideal de voz y teclado. Pues eso consiguieron los dos artistas con un recital que no dudo en señalar como uno de los momentos más sobresalientes de esta Temporada Lírica. A la elegancia expresiva; la dicción impecable; el fraseo refinado, hecho de la más sutil regulación dinámica; el canto a flor de labio y el uso del registro de cabeza (preciosa versión de Ideale, de Tosti) de que hizo gala el tenor, dio réplica el pianista mediante el cuidado en el más mínimo detalle; un excepcional trabajo con los volúmenes; la flexibilidad para seguir las naturales licencias con el tempo del cantante; la limpidez de la digitación; y el precioso sonido que obtiene del piano (¡esos bellos tiples, en Morucha, de Quintero!). Las aclamaciones del público fueron correspondidas con dos bis: Romanza de Leandro, de La tabernera del puerto, de Sorozábal, y Core ‘ngrato, célebre cancion napolitana, de Salvatore Cardillo. Fuente:...

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Gran Exito de » Las mujeres de Strauss» (operaword.com)
Sep22

Gran Exito de » Las mujeres de Strauss» (operaword.com)

Las Mujeres de Strauss. Gala Lírica. A Coruña 16 sep 2014 Palacio de la Ópera, 13 de septiembre de 2014. A Coruña Lise Lindstrom (Soprano), Daniela Sindram (Mezzo), Maria José Moreno (Soprano), Mercedes Arcurí (Soprano) Orquesta Sinfónica de Galicia; Gunter Neuhold (director) Tras el notable éxito alcanzado con la Traviata inaugural, la temporada lírica herculina afrontaba su segunda gran cita con una gala straussiana en conmemoración del 150 aniversario del nacimiento del compositor germano pero dedicada al recuerdo de la figura de la notable soprano coruñesa María Luisa Nache. Cierto es que la desaparecida cantante gallega no frecuentó en exceso la producción del bávaro sino que destacó especialmente en el repertorio italiano, donde todavía se recuerdan sus registros de Turandot, junto a Franco Corelli y, especialmente, disputando a la Callas el amor de Giasone, bajo la batuta de Bernstein, en la histórica grabación de la Medea de Luigi Cherubini. Sin embargo, pocas glorias vocales españolas han gozado de un homenaje musical póstumo de tanta calidad artística como el de esta Gala Strauss. El programa se presentaba bajo el epígrafe de “Las mujeres de Strauss” y, bajo esta divisa, recogía algunos de los fragmentos más populares y sobresalientes que la pluma del muniqués nos ha dejado, siempre intercalados con diversos fragmentos orquestales también procedentes de sus óperas. No en vano, la predominancia de la figura femenina es uno de los principales rasgos característicos de un catálogo que nos ha proporcionado personajes tan dispares como Salomé, la Mariscala o la Condesa Madeleine; todas ellas mujeres de carne y hueso, seres imperfectos pero extraordinarios al mismo tiempo, y con características musicales y psicológicas radicalmente opuestas a las de las heroínas de su amado Richard Wagner. Para hacer frente a un programa tan exigente en lo vocal, la gala combinaba la presencia de artistas de consolidada trayectoria como Lise Lindstrom, María José Moreno o Daniela Sindram con la emergente voz de la exitosa soprano bonaerense Mercedes Arcurí, siempre acompañadas por la Orquesta Sinfónica de Galicia bajo la dirección de Gunter Neuhold. Fue precisamente la argentina quien, tras el fragmento orquestal de El Caballero de la rosa, abordó el “Großmätiche Prinzessin” de la Ariadne auf Naxos. Una página extensa y de endiablada pirotecnia vocal, verdadero escollo en el repertorio d’agilitá (el propio compositor decidió reducir y facilitar tonalmente el fragmento en su revisión de 1916), que requiere una soprano con gran dominio de las coloraturas y un registro de cabeza suficientemente extenso para ascender en repetidas ocasiones al do, re y mi sobreagudos. Mercedes Arcurí resolvió el reto con seguridad, solvencia y bello timbre, que no es poco, aunque quizá se apreció un cierto...

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Crítica «las mujeres de Strauss» (La Voz de Galicia)
Sep15

Crítica «las mujeres de Strauss» (La Voz de Galicia)

Grandes sopranos para Richard Strauss Como profeta, un desastre y como músico, un genio. Extraordinario sentido dramatúrgico en sus poemas sinfónicos y mejor con textos Antón de santiago  a coruña  15 de septiembre de 2014 Un gran tipo este Richard Strauss (1864-1949), que rechazaba que lo considerasen Ricardo II, ante la convicción de que al Ricardo I, obviamente Wagner, pasados 20 años nadie lo recordaría. Así era aquel muchacho inmerso en urdimbre socio-familiar que le alfombraba el camino. Como profeta, un desastre y como músico, un genio. Extraordinario sentido dramatúrgico en sus poemas sinfónicos y mejor con textos, los muy formidables de que dispuso. Algunos tan potentes, que, incitado por el drama y sus protagonistas, acabó asustándose de sí mismo ante el resultado de Salomé, lascivia y crueldad en una sola pieza, y Electra, sed de venganza llevada al paroxismo. ¿Cómo congraciarse con aquella urdimbre? He aquí El caballero de la rosa, edulcorada mirada vienesa de ?as vellas non deben de namorarse?. Tres hitos operísticos que nuclearon la gala, homenaje merecido a la gran soprano coruñesa María Luisa Nache (1924-1985). La velada fue un éxito rotundo en virtud de unas cantantes formidables, de un modo especial Lise Lindstrom, y una orquesta en estado de gracia bajo la dirección de Neuhold. Los dos momentos estelares estuvieron a cargo de Lindstrom, cuyo manejo de su voz de tintes metálicos, la dicción y la capacidad interpretativa, dieron extraordinario relieve a sus escenas, que encierran sendas danzas de signo diferente: macabra la de Electra sobre la vengadora muerte de Egisto y Clitemnestra, y voluptuosa la de los siete velos, como así macabro y lascivo el monólogo de Salomé ante la cabeza del Bautista. Eros y tánatos. En Ariadna auf Naxos hay dos caras, las de los artistas. La mezzo Daniela Sindram bordó el aria del compositor. Paródico ejercicio de pirotecnica vocal, que defendió Mercedes Arcuri con gracia y recursos Fuente:...

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Strauss y sus cuatro mujeres (El pais.com)
Sep15

Strauss y sus cuatro mujeres (El pais.com)

Julián Carrillo A Coruña 14 SEP 2014 La temporada lírica organizada por la Orquesta Sinfónica de Galicia y Amigos de la Ópera de A Coruña ha presentado el segundo espectáculo de su programa principal. Las mujeres de Strauss -gala lírica pensada como el mayor homenaje programado en A Coruña a Richard Strauss (Múnich 1864-1949) para conmemorar el 150º aniversario de su nacimiento- venía rodeada de grandes expectativas por la gran calidad de las cantantes contratadas. El repertorio programado, parte de la música para ópera más representativa escrita por el autor muniqués, ha refrendado la altura del homenaje. Tras una interpretación algo irregular por parte de Neuhold del Waltz sequence nº 1 de El caballero de la rosa, la actuación de las cuatro cantantes marcó la pauta de la noche. El listón de la calidad fue puesto a gran altura por la primera en actuar, Mercedes Arcuri, que hizo una gran versión de una de las piezas mas difíciles escrita por el autor de Munich, Grossmächtige Prinzessin, we verstünde nicht…, de Ariadna en Naxos. Sus endiabladas agilidades y los difíciles intervalos mostraron la capacidad vocal de la soprano argentina. Su interpretación tue testimonio de una gran musicalidad y capacidad de expresión del texto. Tras la actuación de Acuri, llegó todo un torrente de voz y expresión de la mezzo Daniela Sindram, en una gran versión de Sein wir wieder gut, también de Ariadna…, que elevó la electricidad del ambiente antes de la interpretación de Mondnacht musik, de Capricho, en el que La OSG superó no solo las dificultades propias de la partitura sino también las añadidas por la dirección de Neuhold. Fue más que notable cómo tocó la trompa David Bushnell, en un solo que es muestra de la escritura para trompa de Strauss, absolutamente adecuada al instrumento pero a veces- como en este caso- de enorme dificultad, acostumbrado como estaba a la gran capacidad como trompista de su padre. Lise Lindstrom cerró la primera parte con una muestra de la excelente Electra que puede representar por su voz, técnica -con unos filados realmente impresionantes y una gradación dinámica de gran amplitud y matización-, además de una presencia escénica que es en su sobria elegancia una lección de teatro cantado. Teatro y canto del grande fue la interpretación de las dos piezas programadas de El caballero de la rosa. María José Moreno se unió a Lindstrom y a Sindram en el trío Marie There’s! Hab mir’s gelobt, Ihn lieb zu haben, donde esa chispa mágica que une el escenario con el público, que ya había saltado con la Electra de Lindstrom, se hizo corriente permanente de comunicación entre ambos. El...

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La Traviata. Verdi. A Coruña (operaworld.es)
Sep12

La Traviata. Verdi. A Coruña (operaworld.es)

La Traviata. Verdi. A Coruña 08 sep 2014 El antiguo festival de los Amigos de la Ópera de la Coruña se ha convertido en “Temporada” tras la desaparición del festival Mozart en esta ciudad.  Grandes cuerpos estables, la presencia de títulos operísticos tan atrayentes como variados: “La Traviata”, “Attila”, “La Fida Ninfa”, “Ermione”,”La Flauta Mágica”, un magnífico programa de recitales y nombres como: Mosuc, Nucci, Albelo, Juan J. Rodríguez, Pape, Jaroussky, Terfel, Goerne, Dessay o Lindstrom hacen que A Coruña sea un referente para todos los aficionados del género lírico mundial.   Con este planteamiento arrancó la Temporada Lírica A Coruña 2014/15 con un título fundamental para la mayoría de los aficionados “La Traviata”. Quizás no sea la obra más redonda, pero sin duda una de las más emblemáticas del genio de Busetto. Hacía su presentación en A Coruña Elena Mosuc como Violetta. Excelente la rumana. No nos extrañó su amplio registro y su facilidad para el agudo, que exhibió en el I acto, como el Mib no escrito final del “Sempre libera”,  pero si que nos sorprendió con  dramatismo vocal tanto en el dúo del II acto con Gertmont como en el sobrecogedor y conmomedor “Addio del passato” que nos ofreció, dónde interpretó la versión completa del aria y se ganó una merecida cosecha de “brava” y aplausos por parte del público que abarrotaba el Palacio de la Ópera. Generosa en el agudo, voz homogénea, buenos medios, un canto elegante e impecables filados hacen de Elena Mosuc una Violeta referencial en la actualidad.   No vamos a descubrir a Celso Albelo, tenemos la suerte de seguir su trayectoria y evolución pues es un habitual por estos lares, parece que el canario no tiene techo. Debutaba en España el rol de Alfredo. Su voz ha ganado en el centro con los años y su agudo no se resiente. Lo tiene todo para ser el enamorado de Violeta. Dibujó un perfecto recitativo (“Lunge da lei”), recreándose,  matizando,  fraseando, dándole sentido al texto, metiendo y sacando voz, dónde nos recordó a Kraus. También nos lo recordó en la réplica fuera del escenario del citado “sempre libera” o en el uso de los portamenti y de los ataques. Pero Albelo es Albelo. Con sus propias características: un magnifico canto legato, una voz liberada, bien apoyada y colocada en la mascara, rica en armónicos y unos agudos brillantes (¡menudo Do4 final que nos ofreció en la cabaletta!). Estuvo soberbio, vocal y escénicamente, en el último acto   Es un lujo tener a Leo Nucci como Germont. No cabe duda que, al igual que otros grandes papeles de barítonos verdianos, lo tiene completamente dominado...

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‘La traviata’ en La Coruña, con Albelo, Nucci y Mosuc (codalario.com)
Sep12

‘La traviata’ en La Coruña, con Albelo, Nucci y Mosuc (codalario.com)

Crítica: ‘La traviata’ en La Coruña, con Albelo, Nucci y Mosuc, bajo la dirección de Ramón Tebar 11 de septiembre de 2014   UNA GRAN TRAVIATA Por Aurelio M. Seco La Coruña. Palacio de la Ópera. Temporada Lírica de La Coruña 2014/15.  6/09/2014.  La traviata, Verdi. Dirección musical: Ramón Tebar. Dirección de escena: Mario Pontiggia. Elena Mosuc, Celso Albelo, Leo Nucci, Nuria Lorenzo, Alba López, Francisco Pardo, César San Martín, Pedro Martínez Tapia, David Sánchez, Julia Méndez, Juan Miguel Hernández. Orquesta Sinfónica de Galicia. Coro de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Ópera con mayúsculas. Esto es lo que se ha podido ver en La traviata programada como primer título de la Temporada Lírica de La Coruña, ciclo que, cual ave fénix, parece haber resurgido de las cenizas del desaparecido Festival Mozart con la fortaleza de un nuevo ímpetu gestor y artístico en el que, tanto el Consorcio para la Promoción de la Música (Presidida por el alcalde de La Coruña y dirigida por Andrés Lacasa, gerente de la Sinfónica de Galicia, el Consorcio cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de la ciudad, la Diputación y la Xunta de Galicia) como la Asociación de Amigos de la Ópera de A Coruña, han dado una lección de cómo programar ópera bien, por lo menos, en este primer título. Un aspecto a mejorar sería incluir a todo el reparto en todas las informaciones que se editan sobre la ópera, incluida la web de la Asociación, y no únicamente a las estrellas. En cualquier caso, el éxito de la producción ha hecho que, durante unos días, todas las miradas se hayan vuelto hacia La Coruña, algo de lo que no pueden presumir otras temporadas españolas con más historia y recursos. No se hacía La traviata en La Coruña desde el año 2005, con Ángeles Blancas, Ismael Jordi y Zelkjo Lucic encabezando el reparto. El éxito de la presente producción se sustentó en dos pilares brillantemente diseñados y consistentemente asentados, los del reparto, encabezado por tres grandes cantantes: Celso Albelo -que ya está en Palermo, ensayando La fille du régiment-, Leo Nucci y Elena Mosuc, y la dirección musical de Ramón Tebar, joven director español de extraordinario talento que está desarrollando una interesante carrera internacional pero que en España todavía no está recibiendo toda la atención que merece. Es uno de los males de nuestro país. Parece que hay que triunfar antes fuera para que buena parte de nuestros gestores, demasiados sin la debida preparación, se den cuenta del talento de nuestros más destacados artistas. Y a veces, ni siquiera así. No podemos olvidar la dirección de escena de Mario Pontiggia, quien realizó un...

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