¡Inmenso, enorme «Falstaff»!

lavozdegalicia.es

Un magnífico elenco, en el que destaca J. J. Rodríguez, interpretó la obra de Giuseppe Verdi en el Festival de Amigos de la Ópera de A Coruña

Antón de Santiago
05/09/2016 05:00

Tal le dicen sus esbirros Bardolfo y Pistola al orondo seductor, lo que engorda el ego del don juan de corredoira o burlador burlado. Y lo que hay que decir de la función, hito del Festival de Amigos de la Opera. Asimismo, enorme Terfel. Ahora bien, el gran homenaje al Shakeaspeare comediógrafo se lo hace el sabio y genial octogenario Giuseppe Verdi, que no podía irse del mundo sin dejar constancia de su hondo sentido del humor. Y aún ha de haber otro sabio, y lo teníamos: Alberto Zedda, octogenario admirable, lleno de la energía vital que da la música, que además de connotarse humanísticamente con Shakeaspeare, a través de su conversión a Rossini aprendió a conocer a fondo al genio de Roncole, y así nos lo trasladó doblemente al frente de la excelente Orquesta Sinfónica de Galicia y mediante su lúcido e ilustrador artículo en el programa de mano, e, inexorable filólogo musical, sus cotejos entre la partitura autógrafa de Verdi y las ediciones que circulan por ahí.

Teníamos además una puesta en escena del reconocido Tambascio rozando lo mínimo representable, admitida por conocidas y padecidas razones económicas y por ser imaginativa en la invención y en la exigencia al público de adivinar los espacios escénicos y que los personajes no se viesen ni tropezasen entre sí. La circulación funcionó, pero ma non troppo el cambio de época y el vestuario, especialmente el de Falstaff que, demasiado esbelto, aun Terfel, contradecía lo que dicen de él las comadres. En definitiva todo giró en torno al sir de la Jarretera, incluso cuando rueda por los suelos, y, por supuesto, en torno a Bryn Terfel, un Falstaff de antología. Aun con indumentaria nada burlesca, en lo vocal fue perfecto. La expresividad poliédrica que otorga Verdi a tan proteico personaje, la coloca Terfel con colores vocales inequívocos.

Estaba rodeado de un magnífico elenco, en el que destacó J. J. Rodríguez (formidable el monólogo de Fontana), las alegres comadres de Windsor capitaneadas por A. Arteta, con M. Cornetti, C. Molinari y los gentiles enamorados R. Iniesta y F. Corujo. F. Pardo hizo un Dr. Cajus demasiado apuesto para un bisabuelo, pero eficaz, y muy bien el Pistola de C. Sánchez y mejor aún el Bardolfo de M. Atxandalabasso. Eficiente el coro Gaos.

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