Zedda estrena “Ermione” en la Temporada (abc.es)

La cita anual entre Zedda y Rossini

La Coruña representa el sábado «Ermione», un desconocido título que lleva 30 años sin escucharse en España

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Del mismo modo que se asimila en nuestros días a Riccardo Muti con la obra de Verdi o a Barenboim con Wagner, Alberto Zedda es el alquímico que ha penetrado como pocos en la producción de Rossini, el compositor que lo inventó casi todo en el romanticismo operístico italiano, que supo llegar, triunfar y retirarse antes de cumplir los 40. El veterano maestro milanés, afincado desde hace años en La Coruña, ha dedicado su vida a desentrañar la mística del autor de Pésaro, y a trasladarla al gran público con una labor marcada por la pedagogía y la admiración al músico. Esta semana tiene una nueva cita en la capital herculina con «Ermione», un título que no se representa en España desde principios de los 80, cuando Montserrat Caballé la protagonizó en el Teatro de la Zarzuela.

«¡Ermione, qué amor tremendo!», reflexiona el maestro mientras toma un té, «es una ópera casi expresionista», que «alcanza una idealizada violencia de emociones fuertes, de gran dramatismo, de sentimientos llevados al extremo». Para Zedda, no es sino «una visión totalizante del amor» dentro del humanismo rossiniano, ese que contempla el drama desde «la distancia, sin juzgar, sin tomar parte», sin decir quiénes son los héroes y los villanos de sus óperas. «Ermione es una ópera negrísima, pero la música aporta una respuesta sostenible, no se deja atrapar por la tragedia que está contando», revela Zedda.

¿Y por qué eligió «Ermione» para su cita anual con La Coruña? «No hay una razón particular», porque tampoco es «la más hermosa» de las óperas rossinianas, pero sí «es el extremo más avanzado de dramatismo hecho con un sistema compositivo antidramático», y que por si fuera poco «llega a la máxima expresión consentida a la voz humana». Ojo a quien quiera llevarse por la «falsa simplicidad de Rossini». «Quedarse en la superficie te da una buena tarde y te entretienes», admite, «pero si se va más al fondo,la música dice cosas muy importantes y trascendentes, te hace reflexionar».

Para la función única de La Coruña, en versión concertante, habrá un reparto de gran nivel, con la soprano americana Angela Meade tomando el rol protagonista, junto a la mezzo Marianna Pizzolato y los tenores Barry Banks y Michael Spyres. Cuatro consumados estilistas que deberán «participar activamente en la creación». «Si el cantante se limita a dar las notas, con corrección, apreciamos la técnica pero pasado un rato deja de interesarnos».

La carrera de Zedda son más de cincuenta años con la batuta en la mano, y sin embargo no es rehén de la nostalgia de tiempos pasados. «La función más hermosa es la que se canta mañana por la noche», evoca, «hoy se canta mejor que antes», porque los intérpretes «poseen una mayor conciencia del autor y el estilo». Sonriente, como el niño que se esconde tras sus brillantes y pícaros ojos, Zedda termina su té y vuelve a sumergirse en la partitura. Rossini le espera.

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